Bruselas insta a reducir consumo de gas y electricidad ante bajas reservas para el invierno
La Comisión Europea advierte sobre niveles críticos de almacenamiento y volatilidad en los precios energéticos
Bruselas, 28 de septiembre de 2026. El comisario europeo de Energía y Vivienda, Dan Jorgensen, solicitó a los países miembros de la Unión Europea (UE) implementar medidas para disminuir el consumo de gas y electricidad de cara al invierno, debido a los niveles excepcionalmente bajos de almacenamiento y la volatilidad de los precios. Aunque descartó riesgos inmediatos para el suministro, advirtió que la situación energética sigue siendo complicada y requirió una respuesta coordinada para garantizar la estabilidad.
Situación actual del mercado energético europeo
Desde marzo pasado, los mercados globales de gas no han experimentado mejoras sustanciales en suministro ni estabilidad en los precios. A ello se sumó un verano especialmente seco y caluroso, que aumentó la demanda energética y presionó los sistemas eléctricos de varios países.
Jorgensen explicó que las reservas de gas en la UE se encuentran en niveles muy bajos, mientras los precios permanecen altos y volátiles. La mayor utilización del gas para la generación eléctrica ha reducido la velocidad de reposición de las reservas, lo que genera una “crisis de precios vinculada a una crisis de suministro”.
No obstante, el comisario destacó que, a diferencia del invierno de 2021, la Unión Europea está mejor preparada hoy, gracias a la ampliación de la capacidad para importar gas natural licuado (GNL), el aumento sostenido de la generación eólica y solar, y la reducción general en la demanda de gas.
Propuestas para reducir la demanda y optimizar recursos
En una carta dirigida a los ministros de Energía de la UE, Jorgensen recomendó varias acciones para mitigar la presión sobre los sistemas energéticos:
- Reducir el consumo eléctrico durante las horas punta, dado que las centrales de gas suelen ser la fuente marginal en esos momentos.
- Potenciar el uso de contadores inteligentes para incentivar la flexibilidad en el consumo.
- Limitar la temperatura en edificios públicos y evitar calefacción en exteriores.
- Apagar el alumbrado público innecesario durante la noche.
Estas medidas, según el comisario, deben ser voluntarias y bien planificadas, aprovechando las lecciones aprendidas durante la crisis energética de 2022, cuando tácticas similares demostraron su eficacia.
Además, propuso aprovechar la flexibilidad del Reglamento sobre almacenamiento de gas para reducir el objetivo de llenado al 80%, lo que podría aliviar la presión inmediata sobre precios y costos de reposición.
Preparación y coordinación para garantizar el suministro
Los planes nacionales de emergencia incluyen opciones adicionales, como contratos de gas interrumpibles o la sustitución de combustibles para generación eléctrica, que podrían activarse si fuera necesario.
Jorgensen también advirtió que cualquier intervención para controlar los precios debe ser cuidadosamente diseñada, temporal y focalizada para evitar distorsiones en el mercado interior o incrementos innecesarios en el consumo de gas.
El comisario resaltó que el mercado interior de energía es un activo clave para la resiliencia del sistema europeo y que la cooperación entre los Estados miembros será fundamental para afrontar los próximos meses.
La Comisión Europea mantiene su vigilancia activa y continúa promoviendo la colaboración entre países para asegurar la estabilidad energética de la región frente a los desafíos actuales. Para más información sobre las políticas energéticas europeas, se puede consultar el sitio oficial de la Unión Europea.
Fuente de la imagen: https://www.europapress.es/economia/energia-00341/noticia-bruselas-pide-paises-reducir-consumo-gas-electricidad-bajos-niveles-reservas-20260928164613.html



